
La cuarta generación: 20 años y todavía diseñado para emocionar.
El BMW M3 Coupé continúa la tradición de M GmbH de construir un deportivo perfecto de altas prestaciones. Viene con un motor V8 y un tren motriz completamente nuevos, una carrocería ligera que también es extremadamente rígida, un centro de gravedad más bajo y un techo de carbono que, aunque es igual de resistente que un techo de acero, pesa mucho menos. Y, por supuesto, todo ha sido probado en el circuito de pruebas más duro del mundo, Nurburgring-Nordschleife. Debajo de la característica cúpula de potencia: el motor V8 de altas revoluciones con hasta 8.400 rpm que se transfiere mediante la transmisión de doble embrague M DKG Drivelogic al bloqueo del diferencial M y luego a las ruedas traseras sin la más mínima alteración de la fuerza de tracción.
En un vehículo tan potente y dinámico como éste, el estilo nunca es un objetivo en sí mismo. La forma siempre se guiará por consideraciones funcionales. El expresivo frontal está diseñado para albergar el motor V8 de altas revoluciones. La musculosa parte trasera da cabida a las vías más anchas y a los cuatro tubos de escape. Incluso la forma de los retrovisores exteriores contribuye a la aerodinámica general. Sólo la interacción de todas estas medidas garantiza el efecto deseado: coche deportivo...
La cuarta generación: 20 años y todavía diseñado para emocionar.
El BMW M3 Coupé continúa la tradición de M GmbH de construir un deportivo perfecto de altas prestaciones. Viene con un motor V8 y un tren motriz completamente nuevos, una carrocería ligera que también es extremadamente rígida, un centro de gravedad más bajo y un techo de carbono que, aunque es igual de resistente que un techo de acero, pesa mucho menos. Y, por supuesto, todo ha sido probado en el circuito de pruebas más duro del mundo, Nurburgring-Nordschleife. Debajo de la característica cúpula de potencia: el motor V8 de altas revoluciones con hasta 8.400 rpm que se transfiere mediante la transmisión de doble embrague M DKG Drivelogic al bloqueo del diferencial M y luego a las ruedas traseras sin la más mínima alteración de la fuerza de tracción.
En un vehículo tan potente y dinámico como éste, el estilo nunca es un objetivo en sí mismo. La forma siempre se guiará por consideraciones funcionales. El expresivo frontal está diseñado para albergar el motor V8 de altas revoluciones. La musculosa parte trasera da cabida a las vías más anchas y a los cuatro tubos de escape. Incluso la forma de los retrovisores exteriores contribuye a la aerodinámica general. Sólo la interacción de todas estas medidas garantiza el efecto deseado: prestaciones de coche deportivo que se adaptan perfectamente a la conducción diaria.