
La versión tuneada Step1 del Abarth500 EsseEsse tiene amortiguadores posventa no ajustables y muelles rebajados y una reprogramación de la ECU que da un poco más de empuje a los turbos, ganando una buena cantidad de potencia y par.
Convertir el Fiat 500 moderno en un Abarth significaba rebajar la suspensión, añadir un turbocompresor al motor de 1,4 litros (una hazaña nada desdeñable bajo ese diminuto capó), dotarlo de control de transferencia de par para un paso por curva más agresivo y mejorar la aerodinámica con faldones laterales y alerones.
El pequeño Abarth es rápido, muy ágil y muy divertido.