
El Deutsche Tourenwagen Meisterschaft (DTM) era, con diferencia, el campeonato más prestigioso de turismos. En los primeros años, la parrilla de salida estaba formada exclusivamente por fabricantes alemanes. Hasta 1993, cuando Alfa Romeo decidió participar oficialmente con el 155 V6 Ti pilotado por Alessandro Nannini y Nicola Larini y con otros coches asignados a equipos semioficiales.